El viaje en bote

Era el día perfecto para salir al lago. El aire era cálido y el agua estaba fresca. Graciela disfrutaba de la brisa mientras ella y su papá conducían su bote por las aguas.

—A ver, Teddy, siéntate aquí y mira cómo nado —le dijo Graciela a su osito de peluche cuando el bote se detuvo. Ella sentó a Teddy junto al panel de instrumentos del bote y después saltó al agua. A Sombra, su perro, también le encantaba el agua, y él saltó detrás de ella.

Después de una tarde de nadar y de hacer tubing, Graciela y sus padres regresaron todas las cosas al bote y partieron por el lago hacia el muelle.

—¡Oh, no! —exclamó Graciela cuando se dio cuenta de que se había olvidado su osito de peluche.

Teddy salió volando del bote. Su padre bajó la velocidad y se detuvo, y Sombra saltó en el agua para rescatar al oso de peluche.

—Oh, gracias, Sombra —expresó Graciela mientras abrazaba a su perro.

—Guau, eso estuvo cerca —comentó mamá mientras la niña trataba de exprimir la mayor cantidad de agua posible de su osito empapado—. Será mejor que sostengas bien a Teddy cuando tu papá arranque otra vez.

—¡Lo haré! —aseguró Graciela mientras abrazaba con fuerza a su peluche.

Sombra se acostó junto a Graciela por el resto del viaje en el bote. Cuando llegaron a casa, mamá puso a Teddy en la lavadora.

—¡Quedó como nuevo! —anunció cuando le entregó el osito a su dueña, una vez que estuvo limpio.

Durante el devocional, papá leyó Gálata 1:4:

—«Tal como Dios nuestro Padre lo planeó, Jesús entregó su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo de maldad en el que vivimos» —él cerró su Biblia—. Cuando Sombra saltó al agua para rescatar a Teddy, eso me hizo pensar en este versículo —declaró su padre—. Tal como Sombra rescató a Teddy porque él no podía rescatarse a sí mismo, Jesús nos rescata de nuestros pecados porque tampoco podemos rescatarnos a nosotros mismos. Al morir por nuestros pecados en la cruz, Jesús abrió un camino para que tengamos vida eterna y vivamos con Él para siempre. Cuando confiamos en Jesús, Él nos salva.

Graciela se quedó pensando, mientras abrazaba fuertemente a Teddy.

—Quiero que Jesús me salve —dijo al fin.

Esa noche, Graciela le dio su vida a Jesús.

LISA FULLER

CONFÍA EN JESÚS PARA TU SALVACIÓN

VERSÍCULO CLAVE: JUAN 3:16 (NTV)

PUES DIOS AMÓ TANTO AL MUNDO QUE DIO A SU ÚNICO HIJO, PARA QUE TODO EL QUE CREA EN ÉL NO SE PIERDA, SINO QUE TENGA VIDA ETERNA.

¿Has confiado en Jesús para que te salve del pecado? El pecado nos rodea por todos lados en el mundo en que vivimos, y también está en nuestros corazones. El pecado es la razón por la que hacemos cosas malas, y no podemos salvarnos a nosotros mismos de él. Pero Dios nos ama tanto que hizo un plan de rescate para nosotros: Él envió a Su Hijo, Jesús, para que sea el sacrificio perfecto por nuestros pecados, para que podamos ser salvos y pasar la eternidad con Él. Si confías en Jesús como tu Salvador hoy, Él te rescatará. (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).

Clave de Hoy
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