Siempre hay puesto para uno más

Iván se paró junto a su papá en una vereda agrietada y desnivelada de Nairobi, Kenia, y observaba, fascinado, el trajín de la vida en la ciudad que lo acogía.  Las bocinas resonaban, el sonido de la gente hablando otros idiomas llenaba sus oídos, y el aroma amargo de los escapes de diésel de automóviles y autobuses le daban ganas de taparse la nariz.

“¡Oye, papá!”, gritó para hacerse oír en medio del ruido.  “¿Me puedes decir otra vez cómo se llaman los autobuses pequeños en África?  Se me olvidó”.

“Se llaman matatus”.  El padre pronunció nuevamente la palabra, lentamente: “Ma-ta-tu”.

En ese momento, un matatu pintado con colores vivos, con varias frases inscritas y muchas imágenes, dio vuelta velozmente en la esquina y dio un frenazo, deteniéndose frente a ellos.  Iván y su papá se subieron en el vehículo y cuatro personas más se apiñaron detrás de ellos.  Una señora con una gallina viva se acomodó y sostenía al ave en su regazo, como si le estuviera dando un abrazo.  Cuando estaban a punto de moverse, tres hombres más se subieron y se agarraron fuertemente de los tubos, mientras el matatu aceleraba y comenzaba a zigzaguear de un carril a otro.  El viaje fue turbulento y rápido.

“¡Eso estuvo increíble!”, dijo Iván después de que su papá pagara al chofer del matatu y se bajaran del autobús.  El padre se veía un poquito aturdido.

“Papá, ¿por qué se seguían subiendo más personas cuando ya no quedaba más puesto?”, preguntó Iván.

“Bueno, Nairobi es una ciudad grande, y es la forma más barata de movilizarse cuando uno quiere llegar rápido a algún lugar”, explicó el padre.  “La frase lema de los matatus es que siempre hay puesto para uno más”.

“Se parece al versículo de la Biblia que leíste durante el devocional familiar anoche”, recordó Iván.  “Ese que dice que la casa de Dios está llena”.

El papá asintió.  “Qué buena memoria.  Lucas 14:23 dice: ‘Entonces el señor dijo al siervo: ‘Sal a los caminos y por los cercados, y oblígalos a entrar para que se llene mi casa’.  Jesús anhela que cada uno de nosotros tenga una relación con Él y quiere que compartamos esas buenas nuevas con otros, para que así todos podamos vivir con Él en el cielo algún día.  Él quiere que Su casa esté llena”.

“Pero Él nunca rechazará a nadie porque se acabaron los puestos”.  Iván sonrió.  “Así como el matatu”.

“Correcto”, indicó el padre con una sonrisa.  “Porque en el cielo siempre habrá puesto para uno más”.KELLY HOPE

CUENTA A OTROS SOBRE JESÚS

VERSÍCULO CLAVE: LUCAS 14:23

SAL A LOS CAMINOS Y POR LOS CERCADOS, Y OBLÍGALOS A ENTRAR PARA QUE SE LLENE MI CASA. 

¿Tú cuentas a otros sobre Jesús?  ¡El amor de Dios es tan grande que Él envió a Su Hijo para morir, no solo por ti, sino por todo el mundo!  Dios recibe a cualquiera que se acerque a Él, y Él quiere que tú les hagas saber a otros que pueden vivir para siempre con Él.  Ora por las personas que no han oído sobre Jesús, en donde vives y en todo el mundo, y pídele a Dios que te use para que ayudes a llenar Su casa al contar a otros las buenas nuevas.

Clave de Hoy
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