Pedazos rotos

“¡Oh, no!”, lloriqueó Tamara al mirar fijamente cómo la taza favorita de su mamá estaba hecha pedazos en el piso.

“¡Estás arruinada!”, gritó su hermana mayor, Lorena, que estaba haciendo tareas en la mesa de la cocina.

Tamara oyó los pasos de mamá, que bajaba las gradas.  Frenéticamente trató de encontrar la escoba.

“¡Mi taza de Inglaterra!”, exclamó la madre cuando entró en la cocina.  “Tamara, ¿qué pasó?”

“Bueno, yo, eh… Solo quería tener un tecito especial, así que saqué la taza de flores.  Lo siento, mamá”.

“Lo sé”, dijo su madre con un suspiro.  “Gracias por ser honesta”.

Lorena levantó la vista de su tarea y observó el titular de las noticias en la parte de debajo de la pantalla del televisor.  “¿Qué?  ¿Otro tiroteo?  Mamá, ¿qué está pasando?”

“Oh, no”, expresó mamá al leer las trágicas palabras que se desplazaban en la pantalla.  “Niñas, vivimos en un mundo roto.  Cuando Adán y Eva pecaron, el mundo perfecto de Dios se hizo pedazos, como la taza.  Jesús nos dice en Juan 16:33 que en este mundo tendremos tribulación”.

“Qué deprimente, mamá”, opinó Lorena.

“Lo sé, mi vida.  Vivir en este mundo roto no es fácil.  Pero el versículo no se termina ahí.  Jesús continúa y dice: ‘Pero confíen, Yo he vencido al mundo’.  Aun en medio del pecado y la tristeza de esta tierra, podemos tener esperanza en Cristo.  Él nos promete S paz y el regalo de la vida eterna a todos los que creemos en Él.  Un día, Él regresará y arreglará este mundo.  Como seguidores de Jesús, viviremos en un lugar en el que no habrá pecado, muerte, llanto o tragedia.  El mundo ya no estará roto como la tacita destrozada.  Será perfecto”.

La madre caminó para abrazar a sus hijas.

“¡Quiero que sea perfecto ahora!”, señaló Tamara, mirando a su mamá.

“Dios sabe cuál es el momento preciso para arreglar todas las cosas y hacerlas nuevas”, contestó mamá.  “Hasta entonces, vivimos en un mundo roto, lleno de personas que tiene que oír del amor de Jesús”.

“¿Para que también puedan vivir en ese mundo perfecto?”, preguntó Tamara.

“Sí”, respondió su madre.  “Para que también vivan allí”.  —  EMILY RUDOLPH

JESÚS NOS DA ESPERANZA

VERSÍCULO CLAVE: JUAN 16:33

ESTAS COSAS LES HE HABLADO PARA QUE EN MÍ TENGAN PAZ. EN EL MUNDO TIENEN TRIBULACIÓN; PERO CONFÍEN, YO HE VENCIDO AL MUNDO.

¿Has pasado por tiempos difíciles en tu vida, quizá una muerte o un divorcio en tu familia, o la pérdida de una amistad?  Este mundo tiene sus problemas, sin duda.  Pero, como creyentes en Jesús, tenemos esperanza porque sabemos un día Él arreglará este mundo roto y viviremos para siempre con Él.  Hasta entonces, podemos tener paz y vivir una vida abundante, mostrando Su amor a otros.

Clave de Hoy
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