La colección de insectos de Jairo (Parte 2)

Cuando Jairo entró a la biblioteca de la escuela, vio a Lucas sentado en la mesa, junto a la ventana.  Se acordó de la conversación que tuvo con su padre la noche anterior, sobre alentar a Lucas en lugar de hablar a sus espaldas.  El niño oró rápidamente en voz baja.  “Por favor, Jesús, ayúdame a animar a Lucas y a ser su amigo, aunque los otros niños se rían de mí porque creen que él es raro”.  Entonces caminó hacia la mesa del niño.

Esa noche, durante la cena, Jairo les contó a su papá y a su hermana lo que sucedió en la biblioteca.  “Durante la hora de estudio, fui y le pregunté a Lucas si quisiera que trabajemos juntos en la tarea”, comentó Jairo.  “¡Él estaba sorprendido!  Los dos terminamos nuestros deberes y creo que a él le gustó mucho que lo ayudara”.

“Eso fue muy amable de tu parte, hijo”, afirmó su padre.  “Estoy orgulloso de ti”.

“Le pregunté a Lucas cómo le estaba yendo con su colección de insectos”, agregó Jairo.  “Me dijo que no había atrapado muchos porque tiene que cuidar a sus hermanitos menores.  Le dije que tú me ibas a ayudar a atrapar una luciérnaga hoy en la noche y que trataríamos de conseguir también una para él.  ¿Está bien?”

“Creo que sí”, indicó papá.  “Estoy seguro de que él apreciará tu ayuda”.

“¿Y quieren saber algo más?  Cuando le conté que voy a un club en la iglesia todas las semanas, ¡dijo que quería venir conmigo uno de estos días!”  Jairo hizo un gesto con la cabeza.  “No es tan raro cuando lo conoces mejor.  Me cae muy bien”.

Después de la cena, Jairo y su padre salieron y atraparon varias luciérnagas.  Las pusieron en un frasco y después se sentaron en la puerta trasera a observar las lucecitas que se prendían y apagaban.  Estefanía también salió a mirar.  “Son bonitas”, aseguró. La niña miró a su hermano. “Hoy no eres una mantis religiosa.  Hoy eres una luciérnaga”.

“¿Una luciérnaga?”, preguntó Jairo.  “¿De qué hablas?”

“Creo que ella quiere decir que las luciérnagas dejan que su luz brille”, explicó papá.  “Y hoy dejaste que la luz de Jesús brillara a través de ti por la forma en que trataste a Lucas”.

Jairo sonrió.  “Ser una luciérnaga es mucho mejor que ser una mantis religiosa”.  — VALERAE C. MURPHY

DEJA QUE TU LUZ BRILLE

VERSÍCULO CLAVE: EFESIOS 5:8

AHORA SON LUZ EN EL SEÑOR; ANDEN COMO HIJOS DE LUZ.

¿Cómo puedes dejar que la luz de Jesús brille a través de ti?  En el parque, ¿podrías incluir a alguien que está solo en algún juego?  A la hora del almuerzo, ¿podrías invitar a una persona nueva para que se siente contigo?  ¿Podrías acercarte a alguien que necesita un amigo?  Piensa en otras cosas sencillas y prácticas que podrías hacer para demostrar a otros el amor de Jesús y ser una luz para Él.

Clave de Hoy
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