La bandada de la iglesia

—¡Miren! —papá apuntó al cielo mientras caminaba con Mia y César a la casa, después de la iglesia—. Esa bandada de gansos está volando al sur. El invierno debe estar por llegar.

César había esperado esta oportunidad todo el día.

—Hablando de invierno —comenzó un poco inseguro—, la temporada de hockey comenzará pronto —el niño hizo una pausa—. La cosa es que este año los entrenamientos serán el domingo por la mañana.

—Qué mal —opinó su padre—. Los domingos vamos a la iglesia.

—¡Pero será solo por pocos meses! ¿No puedo ir? —rogó César—. Te prometo que leeré mi Biblia en casa.

Su atención se desvió a otra bandada de gansos que graznaban ruidosamente al pasar volando.

—¿Sabes por qué los gansos vuelan formando una V? —preguntó papá y César negó con la cabeza—. Es porque el are detrás del líder se extiende en forma de V. Se parece a lo que sucede con una lancha —explicó el padre—. Cuando los demás gansos siguen esa V, un remolino de aire les da un empujoncito hacia adelante, haciendo que sea más fácil que avancen una mayor distancia sin cansarse.

—Qué inteligentes —comentó Mia, y luego señaló un ganso que se había quedado atrás, separado de los demás—. Me pregunto por qué ese no está en la V.

—Supongo que se distrajo o bajó la velocidad para descansar —indicó papá—. Es probable que ahora le cueste mucho alcanzar a los otros.

—Me imagino que se sentirá muy cansado cuando llegue a su destino —aseguró Mia.

Su padre asintió.

—Dios no diseñó estos gansos para que vuelen largas distancias solos —él miró a su hijo—. Dios tampoco diseñó los cristianos para que estén solos. Obtenemos fuerzas con el apoyo de otros creyentes. Sin esta ayuda, estaríamos como ese último ganso, solos y en dificultades. Y a la iglesia le faltaría un ganso.

—¡Oh, papá! —César negó con la cabeza—. La iglesia no me necesita.

—¡Claro que sí! Jesús creó la iglesia para que podamos animarnos unos a otros en nuestra fe y ofrecer apoyo cuando alguien está en dificultades. Cada uno de nosotros es un miembro necesario, porque esa es una de las formas en que Jesús nos demuestra Su amor y nos fortalece: a través de la iglesia.

César suspiró.

—Está bien. Me tocará buscar otro equipo de hockey para jugar este año —expresó—. Oigan, tal vez pueda armar un equipo en la iglesia que practique otro día.

Papá sonrió.

—¡Esa es una excelente idea!

HEATHER TEKAVEC

ASISTE FIELMENTE A LA IGLESIA

VERSÍCULO CLAVE: HEBREOS 10:25 (TLA)

NO DEJEMOS DE REUNIRNOS, COMO HACEN ALGUNOS. AL CONTRARIO, ANIMÉMONOS CADA VEZ MÁS A SEGUIR CONFIANDO EN DIOS.

¿Eres un miembro fiel de tu iglesia? ¿Te reúnes con otros cristianos regularmente? Jesús no desea que sus seguidores vivan por su cuenta. Él quiere que obtengas fuerzas espirituales por medio de la amistad y el compañerismo con otros creyentes. Así que no descuides tu asistencia a la iglesia. Ahí te necesitan y tú necesitas el apoyo y el aliento de otros que también confían en Jesús.

Clave de Hoy
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