Escucha a las aves

—¿Oyes a ese pajarito? —preguntó Leví en lenguaje en señas mientras caminaba junto a Hugo por el parque.

Hugo miró a su hermano, confundido.

—No oigo ningún pájaro —respondió con señas—. Y tú tampoco. Eres sordo.

Leví sonrió.

—Está ahí, en esos árboles —el niño apuntó a un grupo de pinos—. Lo vi hace un minuto. Se llama hornero y su canción suena como si alguien dijera «chipe».

Hugo miró a su hermano, sorprendido.

—¿Cómo sabes tanto sobre pájaros? Eres sordo y tienes que leer los labios, me ves para que yo te hable en señas, ¡pero me hablas de las canciones de las aves!

—Bueno, siempre me han gustado los pájaros, así que leo libros sobre ellos y estudio sus fotografías —explicó Leví—. Memorizo sus colores, formas y características de vuelo, ¿sabes?, si es que baten mucho sus alas o se remontan en las alturas o si vuelan descendiendo en picada. Cosas así —el niño sonrió a su hermano—. Mamá dice que estudio para equilibrar el hecho que no puedo oír. Ella lo llama compensación.

Hugo rio.

—¡Supongo! —él notó una mirada triste en Leví—. ¿Qué pasa?

Leví suspiró.

—A veces creo que tú eres el que está sordo.

Hugo frunció el ceño.

—¿A qué te refieres con eso? Yo puedo oír perfectamente.

—Bueno, a pesar de que no puedo oír con mis oídos físicos, no es verdad que no pueda oír nada —aseguró Leví—. Puedo oír espiritualmente.

—¿Qué significa eso? —preguntó Hugo.

Las manos de Leví empezaron a moverse rápidamente cuando el niño dio su respuesta:

—Cuando fui al campamento con Beto el verano pasado, aprendí sobre el oír que viene a través de la Biblia, que nos cuenta las Buenas Nuevas de Jesús y de cómo Él murió y resucitó para salvarnos. Por eso comencé a leer la Biblia y a ir a la iglesia con la familia de Beto, para aprender más. Hace algunos meses puse mi confianza en Jesús como mi Salvador. Pero cada vez que trato de hablarte sobre Jesús, no quieres escuchar. Parece que no puedes oír el mensaje que yo oí en el campamento.

Las manos de Hugo se quedaron quitas mientras pensaba en lo que Leví le acababa de decir. Finalmente, empezó a hacer las señas.

—Tal vez vaya contigo y con Beto a la iglesia esta semana. Quiero escuchar, pero si no entiendo algo, vas a tener que explicarme y contarme más.

LINDA WEDDLE

OYE LAS BUENAS NUEVAS DE JESÚS

VERSÍCULO CLAVE: ROMANOS 10:17 (PDT)

ASÍ QUE LA FE ES EL RESULTADO DE OÍR EL MENSAJE. LA GENTE OYE EL MENSAJE CUANDO ALGUIEN LE HABLA DE CRISTO. 

¿Oyes lo que Dios te está diciendo? Su mensaje de salvación, es decir, las Buenas Nuevas de que podemos ser salvos del pecado y tener vida eterna, está en la Biblia. Es importante que oigas este mensaje. ¿Escucharás? No ignores el mensaje de Dios. Confía en Jesús como tu Salvador. (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).

Clave de Hoy
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