El valor de un dólar

Emilio se sentó en las gradas de su casa, pensando en el juego de béisbol.  Una y otra vez lo revivía en su mente y cada vez estaba de frente al lanzador, la preparación, el lanzamiento, esperar el momento justo para batear… y luego fallar.  Al final del partido, había tenido la oportunidad de batear tres veces.  Y las tres veces lo poncharon.

El papá de Emilio salió y se sentó a su lado.  “Has estado aquí afuera por bastante rato”, comentó su padre.  “¿Todavía estás pensando en el partido?”

Emilio no miró a su papá.  “¿Te refieres al partido que hice que mi equipo pierda?  Ellos contaban conmigo y les fallé.  No soy lo suficientemente bueno como para estar en el equipo.  ¡No soy bueno para nada!”

El padre escuchó en silencio mientras Emilio hacía una lista de las cosas que no creía que podía hacer.  Después papá metió la mano en su bolsillo y sacó su billetera.  Tomó un billete de un dólar, lo sostuvo en alto y lo examinó cuidadosamente.  Emilio hizo una pausa en medio de una oración, distraído momentáneamente de sus ideas desalentadoras cuando su padre arrugó el billete que estaba en su mano.  “Papá, ¿qué estás haciendo?”, preguntó el niño.

“Oh, este billete tiene cortes en los bordes y hay una pequeña mancha en esta esquina”, contestó el padre, desarrugando el dólar para mostrárselo.  “Creo que lo mejor será que me deshaga de él, ¿no crees?”  Papá hizo un movimiento como si fuera a partir en la mitad el billete.

Emilio agarró la mano de su papá para detenerlo.  “¡Yo puedo quedarme con ese dólar si tú ya no lo quieres!”

El padre miró el billete.  “Este dólar me hace pensar en ti, Emilio.  Has tenido un día difícil, pero ser tan duro contigo mismo porque fallaste al batear es tan absurdo como partir este billete por la mitad.  A pesar de que no es perfecto, todavía tiene valor.  Y lo mismo contigo.  Jesús te ama, murió por ti y tienes gran valor para Él.  Tu valor no se basa en lo que puedas o no puedas hacer, sino en quién eres en Jesús”.  Papá sonrió y le entregó el billete a Emilio.  “¿Qué tal si te ayudo a practicar con el bate?”  — SHAWNA ARTHURS

TIENES UN GRAN VALOR PARA DIOS

VERSÍCULO CLAVE: MATEO 6:26

MIREN LAS AVES DEL CIELO… ¿NO SON USTEDES DE MUCHO MÁS VALOR QUE ELLAS?

¿Has sentido desánimo porque cometiste un error durante un partido o un recital de música o una presentación en la escuela?  Todos se equivocan de vez en cuando y es fácil pensar que no eres lo suficientemente bueno.  Jesús te ama mucho y tienes mucho valor para él, a pesar de que no eres perfecto, y nadie lo es.  Esa es la razón por la que Él murió para salvarnos.  Siempre serás lo suficientemente bueno porque le perteneces a Él.

Clave de Hoy
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