Crecer en Jesús

—¡Me encanta la primavera! —anunció Mireya a su hermana mayor, Jade, mientras se preparaban para trabajar en su jardín—. Me pone feliz que podamos jugar afuera —la niña suspiró y pateó una piedra que estaba en el pasto—. Pero también me pone triste porque extraño a nuestros vecinos. Antes jugábamos mucho en el patio antes que se mudaran, pero ya no vamos a poder jugar con ellos.

—Yo también los extraño —Jade sonrió con tristeza—. Pero trabajar en el jardín siempre me hace sentir mejor y ahora ya eres lo suficientemente alta para que me ayudes con el peral. ¿Me traes esas tijeras para podar, por favor?

Mireya le llevó las tijeras y Jade empezó a cortar las ramas del árbol. Mireya se asustó.

—¿Qué estás haciendo?

—Estoy podando el árbol —contestó Jade.

Mireya se quedó sorprendida.

—Pero, si cortas las ramas, ¿no le haces daño al árbol?

—Cuando podamos un árbol, a veces parece que le hacemos daño, pero ayuda a que las plantas crezcan mejor —respondió Jade antes de cortar otra rama—. Después de podarlo, el peral será más fuerte y saludable, y producirá mucho más fruto en el otoño.

—¿En serio? —Mireya quedó boquiabierta.

—¿Sabías que Dios es un jardinero? —preguntó Jade—. Así como estamos podando el peral para ayudarlo a crecer mejor, Dios nos ayuda a crecer en nuestra relación con Él… y a veces usa los momentos difíciles en nuestras vidas para hacerlo.

—¿Los momentos difíciles como cuando se mudan tus amigos?

Jade asintió.

—En la Biblia, Jesús dice que Él es la vid y nosotros somos las ramas. Ya que el Señor murió por nosotros y confiamos en Él como nuestro Salvador, estamos conectados con Él a través del Espíritu Santo, que nos poda y nos ayuda a llevar fruto.

—¿Fruto? ¿Como las fresas? —preguntó Mireya mientras veía un paquete de semillas.

Jade rio.

—No, el fruto del Espíritu, como el amor, el gozo, la bondad y la paciencia. Entonces, aunque las cosas que afrontamos en este momento duelen, Dios tiene un propósito con nuestras luchas. Él las usará para ayudarnos a aprender y crecer.

—Jade, ¿crees que podamos enviarles por correo algunas de estas semillas a nuestros vecinos? —preguntó Mireya—. Quiero recordarles que Dios usa los momentos difíciles para ayudarnos a crecer.

ABBY CIONA

JESÚS NOS AYUDA A CRECER

VERSÍCULO CLAVE: SANTIAGO 1:2-3 (NTV)

CUANDO TENGAN QUE ENFRENTAR CUALQUIER TIPO DE PROBLEMAS, CONSIDÉRENLO COMO UN TIEMPO PARA ALEGRARSE MUCHO PORQUE USTEDES SABEN QUE, SIEMPRE QUE SE PONE A PRUEBA LA FE, LA CONSTANCIA TIENE UNA OPORTUNIDAD PARA DESARROLLARSE.

¿Estás pasando por momentos difíciles? Tal vez te sientes solo, un miembro de tu familia está enfermo o extrañas a u amigo que vive lejos. Recuerda que Jesús está contigo durante las luchas de la vida. Él te ha dado Su Espíritu Santo, que está obrando en tu vida para ayudarte a crecer y a producir fruto. Él puede usar incluso las circunstancias más difíciles para ayudarte a conocer mejor a Jesús y hacerte más como Él.

Clave de Hoy
0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *