Bebé perfecta

“Hola, hijita”, saludó mamá cuando Dolores entró en la casa.  “¿Te gustaría ir a visitar a la tía Melania para conocer a su nuevo bebé?”

“¡Sí!”, gritó Dolores.  “Me muero por verla”.

En la casa de la tía Melania, Dolores cargó a su primita.  “Oh, es tan hermosa”, expresó.  “Nora es simplemente perfecta, ¿verdad?”

“Estamos de acuerdo”, señaló la tía Melania.

La frente de Dolores se arrugó.  “Me gustaría ser perfecta.  En la iglesia aprendí un versículo que decía que debemos ser perfectos, Santiago 1:4, que dice: ‘Y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que sean perfectos y completos, sin que nada les falte’.  He decido ser así.  Me fue muy bien la mayor parte del día, pero luego perdí la paciencia”.  La niña suspiró.  “Me esforcé tanto para aguantar todo el día, pero no lo logré.  Otras veces también he intentado, pero no puedo.  Me doy por vencida.  ¡Jamás seré perfecta!”

La tía Melania sonrió.  “Nora no puede caminar, hablar o comer alimentos sólidos, sin embargo, es una recién nacida perfecta.  Pero si se queda igual por seis meses, estaríamos preocupados.  De cierta manera, dejaría de ser perfecta, ¿cierto?”

Dolores frunció el ceño.  “Supongo que sí”.

“Entonces, cuando decimos que los bebés son perfectos, a menudo nos referimos a que están bien para su edad”.  La tía Melania continuó: “El versículo que aprendiste utiliza la palabra perfectos de manera similar.  No dice que nunca harás nada malo.  Solo Jesús es perfecto en ese sentido.  Lo que dice es que, mientras crecemos en nuestra relación con Jesús, maduramos espiritualmente.  Por tanto, ser cristianos ‘perfectos’ no significa que nunca cometamos errores; significa que crecemos, aprendemos de nuestros errores y confiamos pacientemente en que Dios seguirá haciéndonos más como Jesús”.

“Correcto”, afirmó mamá.  “Si eres perfecta en ese sentido, no significa que nunca vas a perder la paciencia, pero sí significa que aprenderás a pedir perdón cuando eso suceda.  Significa que aprenderás a depender de Dios para que te ayude a controlar tu comportamiento cuando te sientas enojada”.

La bebé se movió en los brazos de Dolores e hizo un puchero.  La tía Melania rio.  “Será mejor que me dejes cargar a esa bebé perfecta.  Me parece que está a punto de perder la paciencia”.  —  BARBARA J. WESTBERG

SÉ PACIENTE CON TU CRECIMIENTO ESPIRITUAL

VERSÍCULO CLAVE: SANTIAGO 1:4

QUE LA PACIENCIA TENGA SU PERFECTO RESULTADO, PARA QUE SEAN PERFECTOS Y COMPLETOS, SIN QUE NADA LES FALTE.

¿Te has preguntado cómo podrías ser perfecto o santo como Dios?  En cierto sentido, ya eres perfecto si conoces a Jesús como tu Salvador porque Él te ha dado Su perfección (lee Hebreos 10:14).  Pero Dios dice que “somos santificados”.  Cada día llegas a ser un poquito más como Jesús mientras creces en tu relación con Él.  Sé paciente contigo mismo y con otros cristianos, mientras aprenden a crecer juntos.

Clave de Hoy
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